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viernes, 23 de mayo de 2014

Cambiando de piel...

Mis queridos lectores y lectoras,  hoy les quiero hablar de algo en particular de lo que jamás les he hablado, supongo que pensarán que el nombre de la publicación se debe a tener cambios personales (o a ser víbora jaja) pero en realidad se trata de algo un poco más físico y al mismo tiempo pareciera una de esas historias salidas de los comics de X-men que tanto me han gustado siempre.

Los que me conocen personalmente saben que desde que era un niño, alrededor de los 12 o 13 años mi vida dio un giro tremendo, en primer lugar porque comencé a darme cuenta que me atraían otros chicos y en segundo porque mi piel comenzó a cambiar, no sabía por qué pero en mi cuerpo comenzaron a aparecer manchas más claras que mi tono de piel general, mi cuerpo comenzó a despigmentarse en ciertas zonas, quizá  por eso me he identificado tanto con esos personajes de marvel que durante la adolescencia comienzan a presentar cambios o mutaciones, pero lo mío no era una especie de súper poder si no lo que algún tiempo después un médico diagnosticaría como vitíligo.

Si, la misma condición, porque no me gusta llamarle enfermedad, que afectaba a Michael Jackson (al menos tengo algo en común con el rey del pop) y bueno, la verdad es que como vivimos en un mundo donde la apariencia física es muchas veces más importante que la inteligencia o los sentimientos de las personas pues cualquier cosa que afecte nuestra imagen puede llegar a tener grandes repercusiones en nuestra vida, uno comienza a sentirse el raro, a esconderse, a perder la seguridad y en mi caso por partida doble.

A eso hay que agregarle que si bien la gente no tiene por qué saber todo sobre el vitíligo, hay mucha ignorancia y la gente te ve raro, se asustan al pensar que pueden contagiarse y comienzan a rechazarte (afortunadamente yo tengo amigos inteligentes que primero preguntan, se informan y después ya generan sus “juicios”) y bueno, hay toda una serie de conflictos existenciales con eso, principalmente porque comienza a darte vergüenza intimar con alguien ya que no falta quien cree que se va a contagiar por tener relaciones sexuales y alguna vez me topé con un patán que me hizo sentir que tenía la peor y más asquerosa de las enfermedades, se fue con expresión de asco y me dejó ahí, herido de verdad y claro, eso golpea directo a la autoestima.

Entonces uno se deprime, no quiere hablar, se oculta y todo eso que pasa con casi cualquier defecto físico, enfermedad notoria físicamente o inseguridad ¡todo un drama! Y si, lo digo de esa forma porque ahora que lo pienso es solo eso (aunque tiene un trasfondo que va más allá) pero que importante es mantener nuestra mente positiva y no dejar que esta condición (o ninguna otra) gane la batalla y nos consuma.

En los últimos días he estado en contacto con mucha gente que padece este mismo “mal” y da tanto gusto ver lo orgullosos que están de vivir en la piel en la que viven que no me queda más que comenzar a hacer lo propio, sí, mi piel está cambiando y lo hace en muchos aspectos no solo de color, si no haciéndose tan fuerte que nada me va a afectar pero siempre dejando que las buenas emociones de otros lleguen a mi interior … como le dije a un chico hoy “algunos prefieren a los de piel blanca, otros a los de piel oscura, yo tengo ambas ¡Gané!” y eso es lo único que quiero pensar ahora.

No les voy a negar que aún me da miedo quitarme todo lo que cubre las manchas de mi cuerpo frente a otra persona, principalmente porque muchos gays suelen ser muy superficiales y ojala eso cambie algún día por el bien de la misma comunidad, pero se, que no soy solo piel, tengo inteligencia, tengo buenos sentimientos y tengo muchas cosas buenas (y claro muchos defectos) y sé que mi piel está cambiando, a veces quisiera que dejara de hacerlo, a veces quisiera que avanzara tan rápido que cambiara totalmente y a veces, como me pasa en los últimos días, me gusta observar mi piel y observar lo curiosa que es la naturaleza, algunas veces me gusta dejar que la imaginación vuele y pensar que es solo un salto en la evolución y que desarrollare súper poderes con los que podré cambiar mi piel a voluntad y que quizá me convierta en un x-men, a veces me dan ganas de conocer a algún chico con la misma condición y enamorarnos para no tener que explicarle lo que me pasa, a veces me dan muchas ganas de explicarle a la gente que es el vitíligo y todo lo relacionado con eso.

Hoy tengo ganas de estar orgullosos de quien soy, por dentro y por fuera, mi piel cambio, yo cambie y un día el mundo va a cambiar si todos comenzamos a hacerlo desde dentro.

Y bueno, acepto toda clase de preguntas y comentarios







viernes, 16 de mayo de 2014

"Aceptamos el amor que creemos merecer"

Mis queridos lectores y lectoras, siempre me he caracterizado por ser lo más transparente posible a la hora de escribir, siempre hablo de cuestiones personales como base de los temas que toco y creo que es por eso mismo que ya no escribo tanto, es que creo que tampoco estoy viviendo tanto (o no como yo quisiera) y eso me tiene bloqueado desde hace tiempo.

El blog en buena parte está pensado para tocar temas relacionados con el amor, las citas, conocer gente y yo, mis queridos amigos estoy un tanto negado a eso… a veces no sé si por que la vida lo quiere así o si es una decisión personal, porque, aunque mi filosofía (y de ahí el nombre del blog) siempre ha sido aceptar a cuanta persona me pide una cita o algo así (si, lo sé es raro pero lean la primer entrada del blog y entenderán), hay un punto en el que uno madura y sabe con mayor certeza que es lo que necesita para complementarse y salir con “cualquiera” ya no me es suficiente y a veces ni siquiera divertido.

En uno de mis libros favoritos el autor escribió “Aceptamos el amor que creemos merecer” y no sé ustedes pero yo estoy totalmente de acuerdo con eso, creo que hubo un punto en el que me daba igual de donde viniera o como fuera, si era “amor” lo aceptaba, por eso es que hay tanta gente involucrada con gente que no la merece o gente quejándose de su pareja, aceptando todo lo negativo como celos, maltrato o con parejas superficiales, sin aspiraciones en la vida, que creen que nadie los merece y tantos otros especímenes repulsivos, yo por fortuna no tuve novios tan malos, aunque no los que merecía y poco a poco fui trabajando en esos temas hasta el día de hoy, en el que una serie de cosas me hicieron darme cuenta que solo voy a aceptar el amor que creo merecer y eso mis queridos amores futuros que aún no conozco, les pone la vara alta… sin albur.

Que importante se vuelve saber exactamente que nos hace felices y creo que es primordial, saber que todo lo que nos puede hacer felices esta en nosotros, no en alguien más, así que si estamos buscando la felicidad en el amor de una pareja, no la vamos a encontrar jamás, siempre nos hará falta algo y ese algo será ser felices con, por y para nosotros mismos y si en el camino encontramos a una persona feliz que sea tan especial como para compartir nuestras felicidades, habremos encontrado el verdadero amor.

¿Por qué les cuento todo este rollo? Pues porque creo que soy una persona que finalmente está enfocada a encontrar su felicidad, pero también me siento preparado para sentar cabeza (repito… sin albur) pues ya estoy mayorcito y la naturaleza comienza a pedir ciertas cosas, pero claro que, como dije antes, ya no estoy dispuesto a aceptar a cualquiera, lo cual no significa que me niegue a conocer gente porque nunca sabemos en donde estará esa persona especial; pero sí sé que requiero de características específicas para considerarlo, principalmente que entienda ciertas cosas que para mí son importantes, que sea inteligente no porque yo sienta que yo lo soy sino porque me gusta saber que puedo aprender cosas nuevas y que puedo admirarle, que me atraiga de verdad físicamente y que sea feliz, que no me necesite para serlo y que entienda que no lo necesito para serlo.

Seamos honestos, la búsqueda no será fácil y menos cuando se sabe tan claro lo que se quiere, pero no voy con prisa, porque entonces se hacen compras de pánico y no queremos eso, no me ocupa todo el tiempo ni el pensamiento, porque estoy ocupado en otros procesos de mi vida, pero si se, que estoy listo y que una vez, barrido y trapeado el corazón, estoy preparado para dejar entrar a alguien, pero tendrá que ser alguien que vaya a la misma velocidad que este tren para poder emparejársele al paso.

Y me pregunto ¿Tienes el amor que mereces? O ¿Estás aceptando el amor que crees merecer?